Los 3 Círculos Personales

Cuenta la historia que habían dos gemelos de 40 años, uno era alcohólico y el otro un tipo de familia, buen padre y buen profesional.
Cuando le preguntan por un lado al gemelo alcohólico por qué cree que cayó en ese estado respondió: “Mis padres fueron alcohólicos, eso me marcó”.
Le hicieron también por otro lado la misma pregunta al gemelo que era un buen profesional y padre de familia, y respondió “Mis padres fueron alcohólicos, eso me marcó”

¿Claro no? Tú no puedes elegir lo que sucede a tu alrededor, pero sí cómo reaccionas a eso que está sucediendo.


Lo primero que tenemos que entender es que tenemos 3 círculos en los que pasamos nuestra vida, el primero y más pequeño es el de Control, donde encontramos todo lo que podemos controlar, cómo uso mi tiempo, qué película veo, si camino rápido o despacio, si como sano o no, etc. Lamentablemente son pocas las cosas que podemos controlar cuando pensamos en todo lo que necesitamos para cumplir nuestros objetivos de vida. 
El segundo círculo, un poco más grande es el de las Influencias, es decir todo lo que podemos hacer a través de otras personas, motivándolos para que hagan algo a nuestro favor o en nuestro beneficio. Si necesitas una reunión en una empresa determinada puedes buscar a algún contacto tuyo que a su vez conozca a alguien en esa empresa que te conecte y consiga esa reunión. Estás influenciando a ese amigo tuyo para conseguir algo. ¿Es esto malo? Para nada, influenciar significa que utilizas en un buen sentido a las personas que conoces para lograr algo que sin ellos no conseguirías. Eso no está mal, por supuesto, mientras no abuses de la confianza o bondad de tus amigos. Y recuerda que no hay nada gratis en esta vida, es altamente probable que cualquier favor que te hagan en algún momento lo vas a tener que devolver.
Y el tercer círculo que lamentablemente es el más grande es el de las preocupaciones, todos tenemos muchas y todos tenemos mil razones válidas para que existan esas preocupaciones, pero depende de cada uno cuánto tiempo pasamos ahí, cuánto tiempo dedicas a preocuparte y no a ocuparte, y cuánto estrés, preocupación e intranquilidad te generará el estar tanto tiempo en esa zona.

Cada día, cuando pongas la cabeza en la almohada piensa cuánto tiempo pasaste en cada uno de estos tres círculos.

Si no estás muy contento, pues proponte hacerlo mejor mañana, sin culparte ni arrepentirte tanto, ya pasó, ya no se puede hacer nada con el pasado, pero sí ponerse como objetivo que mañana lo harás mejor.


Mira el video en el que detallo algo más sobre este tema

(6 minutos)

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